• Laila Muharram

"Estado Islámico me ha amenazado de muerte. Estoy asustado pero seguiré dibujando"

Osama Hajjaj, conocido en el Reino Hachemita por su compromiso con la libertad de expresión, ha recibido mensajes amenazantes por parte de adeptos del grupo yihadista desde que dibujó una viñeta sobre el asesinato del piloto jordano Moaz Kasasbeh.

Caricatura original de Osama Hajjaj.

Jordania ocupa el puesto 143 de 180 países en el Barómetro de libertad de prensa que cada año publica Reporteros Sin Fronteras. Osama Hajjaj, caricaturista jordano, se enfrenta al papel en blanco cada día con el miedo metido en el cuerpo desde que hace una semana recibiera amenazas del Estado Islámico (IS) por ridiculizarlos en sus viñetas.


'¿Hasta cuándo vas a seguir dibujando a los musulmanes yihadistas de forma negativa, mientras dibujas a los que matan musulmanes como si fueran unos ángeles? ¿Por qué no atacas a los infieles y a los gobiernos árabes, cobarde?'. Son las 'perlas' que le ha enviado Estado Islámico en un e-mail amenazante. "Ahora está en manos de la policía", afirma rotundo Hajjaj.


El dibujante lleva desde los años 90 trabajando para periódicos árabes como 'Al Rai', 'Al Dustur' y actualmente para el diario jordano 'Al-Arab Al-Yaum'. Sus caricaturas son acogidas con simpatía por una generación hastiada de una economía asfixiante, del extremismo que asola la región y de las rígidas costumbres que siguen imperando en la sociedad jordana. Sus trazos, compartidos asiduamente en las redes sociales, son un aire fresco para las juventudes que desean verse reflejadas en los nuevos aires de cambio.


"Me impresionó mucho el vídeo donde lo quemaban vivo [al piloto Moaz Kasasbeh] y decidí mostrar mi apoyo diseñando su nombre en forma de avión con los colores de la bandera jordana".

¿Por qué empezaste a dibujar?


Aprendí en casa por influencia de mi familia. Pero de pequeño nunca pensé en convertirme en caricaturista, quería ser piloto. Estudié Arte en una academia pero tras varios intentos fallidos, terminé recibiendo clases de mecánica de aviación en el Aeropuerto de Reina Aliaa, en Amán. Mi oportunidad llegó cuando mi padre me contó que el periódico para el que trabajaba necesitaba un dibujante. Así es como en 1993 empecé a dibujar caricaturas políticas.


¿Has sentido algún tipo de presión por parte del periódico para el que trabajabas para no publicar cierta caricatura?


Lo más grave me ocurrió en 1994. Trabajaba para la revista semanal Yarida-Al Bilad, ahora desaparecida. El editor de la revista me pidió que dibujara sobre una noticia que había generado mucho debate: la relación sentimental entre un miembro de los Hermanos Musulmanes con una bailarina de danza del vientre. Al día siguiente de publicarse la viñeta, la 'mujabarat' [los servicios secretos] nos entrevistaron y me mandaron directamente a prisión durante 2 días. Fui el primer dibujante jordano encarcelado por una viñeta. Por aquel episodio, no volví a coger la pluma durante 7 años y me dediqué al diseño gráfico.


¿Desde cuando llevas recibiendo amenazas del Estado Islámico?


"Empecé a sentir la presión cuando dibujé al piloto jordano Moaz Kasasbeh. Me impresionó mucho el vídeo donde lo quemaban vivo y decidí mostrar mi apoyo diseñando su nombre en forma de avión con los colores de la bandera jordana. Tuvo muy buena acogida y hasta la reina Rania lo compartió en sus redes sociales. Desde entonces, siento que me tienen en el punto de mira y estoy asustado. Hace una semana recibí un correo electrónico donde me amenazaban de muerte. He recibido varias quejas de miembros de los Hermanos Musulmanes enfadados con mis dibujos pero esta era diferente, por el tono y el lenguaje utilizado".


¿Sobre qué cosas no se puede garabatear en Jordania?


Hay muchos tabús. Aquí no se puede dibujar nada que tenga que ver con la religión. Por ejemplo he recibido muchas críticas por mi última caricatura de la mujer con 'hiyab' que no se baña en la playa. Tampoco puedo dibujar sobre los matrimonios con menores de edad porque si trazo una barba, piensan que me refiero a un sheij, (líder religioso) y por tanto estoy criticando el Islam. Y ya no hablo de sexo o de homosexualidad. Sobre temas políticos, en Jordania no se puede caricaturizar al rey. Una vez dibujé a un burro que simbolizaba a la sociedad con un jinete azotándolo, que representaba al Gobierno, mientras la monarquía se mantenía retirada, dormida en un rincón. Desde entonces sentí cierta presión de los servicios de seguridad aunque nunca de forma evidente.


¿Qué pensaste cuando viste al rey Abdulá liderando la manifestación de París por la libertad de expresión cuando en tu país dibujarle te puede llevar a la cárcel?


Yo respeto su decisión. Él como todos los ciudadanos jordanos está en contra del terrorismo. Intento mantenerme al margen del debate aunque es cierto que hubo críticas porque consideran que debería participar en otras protestas como, por ejemplo, contra los ataques en Gaza hacia los palestinos.


Hajjaj sentencia que seguirá dibujando pese al abanico de presiones que recibe de una sociedad llena de tabúes, de un Gobierno que limita la libertad de expresión y ahora de un grupo que pretende aterrorizarlo. Pero para él, "la libertad de pensamiento y expresión será siempre un derecho del ser humano".

Entrevista publicada en EL MUNDO en Mayo del 2015.

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