• Laila Muharram

Marco Magoa: "Lo dramático de los refugiados es que sobrevivir se ha convertido en su único sueño"

El director español representa en tres continentes una trilogía que intenta retratar la experiencia de los sirios que huyen de la guerra y se embarcan en el Mediterráneo rumbo a lo desconocido.


El director teatral Marco Magoa.| Isidro Serrano Selva.

"¿Para quién llevas la rosa? El bombardeo secuestró a tu querida y poco después se convertirá en ceniza. Por tanto, no te arriesgues por amor." Los versos del poeta jordano Islam Samhan esconden desesperación y drama. La misma tragedia que se repite todos los días en Oriente Próximo. Detrás de cada niño ahogado, de cada Aylan, hay una historia que no se cuenta y es lo que ha querido retratar el actor y director español Marco Magoa en su trilogía teatral que comenzó el pasado 17 de Septiembre en Amman, la capital de Jordania.


La primera entrega titulada El cielo y yo recoge poemas árabes de Samhar y Darwish e indaga en las razones que impulsan a un refugiado a jugarse la vida en el mar para llegar a Europa. "Cuando pienso en lo que está viviendo el pueblo sirio, siempre recuerdo la imagen de los niños de la guerra civil embarcando en Asturias rumbo a Rusia", lamenta Magoa durante la entrevista para EL MUNDO. "Lo que me impulsó a crear esta obra fue el naufragio en Lampedusa, donde murieron más de 300 inmigrantes. La idea estaba ahí. Luego vi la posibilidad de llevarla a cabo durante unos talleres que impartí a niños palestinos, sirios e iraquíes, a través de la oficina de Cooperación Española". El director, con su cabello rizado y unos ojos azul celeste, explica sereno el trabajo creativo de las tres representaciones.


"La primera obra que he estrenado en Amman representa el punto de partida de todo refugiado: el abandono de la patria. Una familia siria deja su tierra y miran atrás y rememoran todo lo que han vivido y todo lo que están perdiendo. Es un momento desolador porque se dan cuenta que no van a volver nunca más", explica Magoa. El espectáculo contó con la participación de 18 adultos de Siria, Jordania, y Palestina y con cuatro niños iraquíes. Marco eligió los poemas de Darwish y Samhan, palestino y jordano respectivamente, para reforzar los vínculos y dar más fuerza y simbología a la obra.


"Siempre suelo añadir artistas locales. A Samhan lo encontré investigando y descubrí que vive en el exilio porque fue amonestado por añadir una frase del Corán a un poema. Luego me sorprendí cuando su padre y sus hijos se acercaron minutos antes del estreno para saludarme y agradecerme que lo incluyera", cuenta emocionado. Samhan le cedió el poema "¿Para quién llevas la rosa?" con el que abre este artículo.


Tres obras, tres continentes


Sorprende la obstinación de este director español, que lleva desde el 2010 viviendo en Egipto y que ha logrado estrenar obras en árabe, tanto oficial como dialectal. Empezó estudiando en la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid y luego pasaba los veranos en países como Marruecos o Siria. "La primera vez que estrené una obra en árabe fue con El Quijote. Escribí un breve resumen y luego lo traduje al árabe. Fue un reto muy interesante." Desde entonces, ha conseguido sacar adelante otros clásicos españoles como Bodas de Sangre o El Lazarillo. Siempre intentando que haya un vínculo entre lo que se exporta y donde se interpreta la obra, logrando consolidarse como referente que cuenta con la apoyo de organizaciones de Cooperación y de las Embajadas Españolas en Marruecos, Jordania o Egipto.


La segunda parte de la trilogía se estrenará en Egipto. Se titula Nada y describe el azaroso viaje por mar. "Es el momento en el que tienen que embarcar. No saben nada de lo que les depara pero tampoco tienen nada que perder. De ahí el título." Tendrá lugar el próximo 27 de Octubre en El Cairo y contará con 15 actores egipcios. La última función, Mare Nostrum. El fin de nuestros sueños, se estrenará el 20 de Enero en Dinamarca. Será el propio autor quien hará un monólogo sobre la supuesta llegada a Europa del protagonista, Mahmud. Sólo entonces se desvelará si consigue llegar a su destino. El equipo de producción de todas las puestas en escena es la compañía teatro4m que el propio Marco Magoa creó en 2007.


Concienciar a través del arte


Magoa lleva décadas metido en esto del arte de crear. Después de tantos años empeñado en dedicarse a lo que le apasiona, no le tiembla la voz al criticar el escaso apoyo de España a la cultura. "Dirán que tiro piedras sobre mi propio tejado pero es que ya no tengo tejado. Es un gasto de energía artística que no me puedo permitir. No puedo pasarme años llamando a puertas que no se abren. Cuando mandé mi propuesta a Dinamarca me contestaron a los 20 minutos. Y así todo. Vivimos en un tiempo donde lo vulgar está arrasando con los grandes artistas" se lamenta el director.


El abandono de la cultura tiene, según Magoa, unas consecuencias: el aborregamiento de un continente. "Pese a todo tenemos una oportunidad. Todo lo que haga servirá para concienciar a los europeos y espero que esta trilogía sea el comienzo de muchas más". En la última estación, Dinamarca, Magoa habla de los sueños rotos de los que se han quedado sin nada. "Lo dramático de lo que está ocurriendo es que a los refugiados se les imponen los sueños: sobrevivir es la única opción". Unos sueños muertos a los que nadie llevará rosas.


Entrevista publicada en EL MUNDO en Octubre del 2015.

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