• Laila Muharram

Una mirada española a la leyenda de Ibn Batuta, el viajero del tiempo

El director de teatro asturiano Marco Magoa estrena en Jordania su visión de las aventuras del casi desconocido trotamundos Ibn Battuta en el Centro Cultural Real de la capital.

Fotografía de Isidro Serrano Selva.
Fotografía de Isidro Serrano Selva.

Un joven marroquí que peregrina a la Meca tiene un sueño revelador durante su escala en Alejandría, una noche de primavera del año 1326, en casa de un piadoso asceta. Sueña que sobre las alas de un inmenso pájaro alcanza no sólo el corazón del mundo musulmán, sino también se adentra más allá de Dar al-Islam, fuera de los límites de una civilización donde la ciencia, la cultura, el arte, la sed de conocimiento resplandecían haciendo parpadear a la insípida Europa medieval. Fue entonces cuando se forjó la leyenda de Ibn Battuta, el eterno viajero que atravesó la tierra de Tánger a China en una épica travesía y que representará esta semana el director de teatro asturiano Marco Magoa, los días 5 y 6 de Octubre, en el Centro Cultural Real de Ammán.



El viajero, título de la función, es para Magoa otro sueño hecho realidad. Un regalo a todo el esfuerzo y compromiso invertidos para honrar a este mítico aventurero que tiene, a día de hoy, tanto que enseñarnos. El texto escrito por el director y traducido al árabe por Rehab Wahdan, poético y provocador, hace un paralelismo entre lo que ve Ibn Battuta en el siglo XIV y lo que sucede y vemos nosotros hoy en día. Seis actores árabes dan vida a un total de 48 personajes. Una princesa china, un sultán indio sanguinario, campesinos y emires que, junto a Ibn Battuta, nos harán reflexionar sobre la curiosidad de quien emprende un periplo sin precedentes pero también sobre sus riesgos, sobre el sentimiento de desgarro por lo que dejamos atrás.


La dedicación se percibe en cada detalle desde la ilustración, de Simmon Said, pasando por el vestuario, hecho con telas africanas que reproducen vestuario musulmán del siglo XVIII y XIX, hasta la música cedida por el compositor viguésEduardo Soutullo. El estreno ha sido posible gracias a la colaboración del AECID, la Embajada de España en Jordania, el Instituto Cervantes, Casa Árabe y teatro4m, la compañía de Marco Magoa. "La historia de Ibn Battuta es la historia del ser humano intentando descubrir quien es", reflexiona el artista. Una firme apuesta por la cultura como vehículo para viajar hacia lo diferente, promoviendo el interés y respeto a las distintas tradiciones, sólo para acabar reconociéndonos en los otros.


Ni los gusanos


'Un país que encierra a sus artistas es un país muerto donde no crecen ni los gusanos.' Es una frase de la obra que Magoa repite con insistencia durante la entrevista con EL MUNDO como ejemplo para comparar los tiempos de Ibn Battuta y la actualidad. "Una de las cosas que sorprende es el arte. Cuando Ibn Battuta llega a China, se encuentra un país prolífero para el arte y que contrasta con noticias como la detención de artistas en la actualidad", retrata Magoa.


Este viaje que emprende Ibn Battuta, que pone sobre papel el poeta granadino Ibn Yuzayy, conecta con el director teatral, con la gente que vive fuera y con aquellos que vienen a Europa. "Hay muchos motivos para emprender un viaje y uno es la curiosidad, que es lo que mueve a Ibn Battuta. Hablar de él es tan importante porque pese a ser del siglo XIV es un hombre muy respetuoso y muy curioso con las culturas distintas. Y él va abierto a descubrirse en los demás. Y qué curioso que después de 600 años, cuando la gente viaja más que nunca, nos cueste tanto reconocernos en los demás."


'Todos somos viajeros', afirma un personaje al final de la función. Y es que la obra también es un homenaje a la gente que no puede viajar, afirma Magoa. "Esas personas también son viajeros porque viajan a través de sus sueños, de sus esperanzas, de sus ilusiones." Para seguir soñando, Marco Magoa tiene más cartuchos que quemar en Octubre, con la presentación de su libro en Jordania el próximo día 8 y la actuación del monólogo de ese libro MARE NOSTRUM. FINIS SOMNIA VESTRA en Ammán el día 11. Para terminar en este país, hará un taller de poesía para adultos en el campamento de Zaatari, donde seguirá transmitiendo a quien más lo necesita la esperanza que reside en los versos.


Artículo publicado en EL MUNDO.

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